El mediodía del sábado encontró a la Plaza Grigera y sus alrededores teñidos de celeste y blanco. Decenas de instituciones locales desfilaron por la avenida principal, mientras los vecinos agitaban banderas argentinas. La convocatoria fue masiva, con familias enteras que no quisieron perderse el festejo patrio.
La jornada combinó tradición y solidaridad. Hubo locro y chocolate caliente para el publico, aunque para conseguirlos hubo que armarse de paciencia: la fila arrancaba en Manuel Castro y Portela y se estiraba hasta casi Sáenz. Al mismo tiempo, un stand recibió donaciones de ropa de abrigo y frazadas. Todo lo juntado irá al operativo Lomas Abriga, que asiste a personas en situación de calle.

El cierre musical llegó con el Dúo Coplanacu, que puso a bailar a los presentes. Antes, 56 ballets folklóricos ya habían ejecutado el Pericón Nacional y vecinos se animaron a formar rondas espontáneas para bailar chacareras en distintos puntos de la plaza.

